domingo, 21 de octubre de 2007

Clásica y Moderna

Bajé del taxi en la esquina de Paraguay y Callao. Unos metros antes ya había divisado el mítico cartel de "Clásica y Moderna". Antes de entrar saludé con un gesto al señor de la puerta y de repente me vi dentro del lugar. Observé con detalle las paredes de ladrillo, que eran alumbradas por una luz tenue. Tenían cuadros y una escalera de metal que conducía a una especie de techo con una bicicleta antigua. Había una tarima con algunos instrumentos, unas cuantas mesas y en el fondo, una biblioteca. Tomé asiento en la barra, y me quedé anonadado con la colección de botellas de alcohol. En frente mío había un espejo, sobre el cual yo no me reflejaba.
Era el único cliente a las 8 de la noche, y mientras leía mi copia de Desayuno en Tiffany's (que ya terminé), Rita Cortese se preparaba para dar su show de tango. Cada 5 minutos paraba la prueba de sonido para comer algo, y cuando retomaba le agarraba hambre de vuelta, así que la música se volvía a interrumpir. A pesar de que todos vivíamos en la misma ciudad, ellos hablaban con un acento diferente al mío, como más clásico. El guitarrista se sentó a mi lado y cambió palabras con el mozo. A mí me costaba concentrarme en la lectura: "Ja, sabés qué? Es gracioso, porque tengo 150 alumnos, y cada vez que se me van 2, me agarra miedo y pienso en no pagar las expensas el mes que viene".
Para ese entonces casi nadie parecía haber notado mi presencia. Estaban ensimismados en sus cosas, y cuando me sirvieron el café, la música empezó a sonar. Me sentía cómodo: buen tango, un libro, y paredes de ladrillo. Una atmósfera adecuada para leer, supongo yo. Cada vez que cambiaba de página, volteaba mi cabeza al costado para ver a la actriz gorda cantar. Parecía muy compenetrada en la canción. Era el espectáculo destinado a ellos mismos, porque el bar, exceptuándome a mí, seguía vacío.
La pasión colectiva del tango se acentuaba en los estribillos, y aunque no tenían micrófonos, los camareros alzaban sus voces bien alto. Cantaban a un público de sillas sin gente. Después de algunos temas, me fui y me prometí volver la semana que viene.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

suena hermoso

JO dijo...

VOLVIIII.. Y QUE FUE LO PRIMERO QUE HICE? REVISAR EL BLOG DE KEKO AJJAJAJAJJA BUENO KEKO, SALVO POR LA PARTE DE LOS TRAGOS, TODO MUY LINDO!! ESPERO VERTE PRONTO. TE QUIERO. JO